En Seguridad Alimentaria, dispondremos ahora de una Ley española que recoge los Principios esenciales de la legislación comunitaria en la materia. Partiendo de la realidad de nuestro modelo estatal descentralizado, avanza en los instrumentos de cooperación y coordinación entre las Administraciones, en aras de una mayor homogeneidad en la aplicación de los preceptos de seguridad alimentaria en el conjunto del territorio. En la misma línea, clarifica la distribución de competencias y responsabilidades entre todos los agentes de la cadena alimentaria.
Resaltamos especialmente, por cuando redundará a favor de la funcionalidad y la eficiencia, con el subsiguiente ahorro, la creación de la Red Española de Laboratorios de Control Alimentario, un proyecto contemplado desde hace tiempo pero que no se había llevado a efecto ni disponía de base legal.
En materia de Nutrición, destacamos tanto la vertiente del análisis de riesgos nutricionales, con la consideración de la vigilancia y ulterior regulación, basada en la mejor evidencia científica, de sustancias no deseables, como las "grasas trans" y, sobre todo, la clara apuesta por la protección de los menores frente al sobrepeso y la obesidad, declarando los centros escolares y escuelas infantiles como espacios libres de publicidad, velando por que, además de impulsar la actividad física, la comida que se sirva o pueda ser adquirida en centros educativos responda a criterios de equilibrio nutricional, y creando el Observatorio de la nutrición y de estudio de la obesidad.